Esta rebaja fiscal, estaba dirigida al estímulo en la creación de empleo en este sector, así como incentivar que proyectos e inversiones se instalaran en La Laguna, contribuyendo a dinamizar la economía de la ciudad.
En teoría,esta medida es temporal y en La Laguna se aplica de forma universal. “Unid@s se puede defiende la postura de que las cargas impositivas de este tipo, se apliquen de forma gradual y ajustada a criterios como el espacio que va a ocupar la construcción. No es lo mismo rebajar a la mitad este impuesto a una familia que va a hacerse su casa, que a un banco que a una constructora que va a edificar 200 adosados”, apunta Idaira Afonso, concejala de esta formación.
Durante la Comisión Plenaria de Hacienda en la que se abordó este expediente, que posteriormente fue aprobado en pleno con el voto en contra de Unid@s se puede, la formación de izquierdas presentó una serie de propuestas para modificar la ordenanza. Se solicitaba que no se aplicara esta bonificación a grandes superficies o promociones privadas de lujo, extremo que fue rechazado por la Concejal responsable aludiendo a que sería un agravio comparativo.
También se trasladó la propuesta de que se bonificara con esta reducción a aquellas construcciones que aplicaran elementos de aprovechamiento térmico o de energía solar, como se recoge en la Ley Reguladora de Haciendas Locales en su artículo 103.2. B. Asimismo, se pidió incluir en la Ordenanza, bonificar también a las construcciones que favorecieran la accesibilidad de personas con discapacidad, como recoge el artículo 103.2.E.
“En ambos caso se rechazaron nuestras propuestas, demostrando una vez más que no hay intención de dialogar sino de imponer unos criterios. Cabía la modificación, pero no nos quisieron ni escuchar nuestros argumentos”, apunta Afonso.
El informe presentado por el Área de Hacienda no incluía datos relevantes como por ejemplo cuánto empleo había generado esta medida. Tampoco se consignó en el documento ningún dato contrastable sobre el beneficio de esta reducción de ningún tipo. Sin embargo, sí consta que el Ayuntamiento ha dejado de percibir casi 400.000 Euros en menos de dos años. En este sentido, Idaira Afonso ha apuntado que en Madrid, lo que se cobra de ICIO a grandes construcciones, se revierte en la bonificación, por ejemplo, del IBI a las familias que no pueden hacer frente a dicho impuesto.
“Este es un ejemplo de interés por la ciudadanía en general y no solo por grandes empresas. El ICIO no favorece ni a las familias ni al pequeño comercio y el ingreso que generaría no aplicar la reducción a quienes más tienen, serviría para ayudar a las personas y familias que sí lo necesitan. Podría entre otras cosas, utilizarse para bonificar el IBI a familias a las que les cuesta llegar a final de mes, tal y como hemos propuesto, y aprobado, en Pleno”, concluye Afonso.