Cuando la crisis sólo comenzaba a vislumbrarse, en 2007, el Ayuntamiento de Santa Cruz ya abordó en pleno municipal la importancia de elaborar un Plan de Intervención ante la Prostitución (PIAP). Cinco años después, con un claro empeoramiento de la situación económica, la ciudad sigue esperando por ese plan, del que ya existe un borrador desde 2010, y del que la maquinaria municipal parece haberse olvidado. Del documento se extraen como principales conclusiones que el 50% de las mujeres que ejercen la prostitución en Santa Cruz son de origen extranjero; que a pesar de lo que pueda parecer, su práctica se realiza en mucho mayor medida en locales de ocio nocturno, clubes, pensiones y domicilios particulares, que en la calle; o que, como resulta más que evidente, la actual situación de crisis ha hecho que se incremente el número de personas prostituidas, en su mayoría mujeres que ya habían abandonado esta práctica pero también los nuevos “reclutamientos”.
Asun Frías, concejal de Sí se puede en Santa Cruz, denunció en la última comisión de control del Ayuntamiento que no se ha hecho nada desde la institución municipal para poner en marcha este plan que podría ayudar a salir de una clara situación de discriminación a cientos de mujeres que se ven obligadas a esta práctica y que es denunciada por los propios vecinos, tal y como confirmó Guillermo Guigou, presidente de la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones, al haberse incrementado el número de llamadas con quejas sobre el aumento de personas y lugares en los que se practica la prostitución.
DATOS CONOCIDOS
El número exacto de personas que en la capital ejercen la prostitución no se conoce, entre otras cosas porque no se ha hecho un trabajo de fondo para conocerlo. El PIAP obtiene su diagnóstico a través de dos fuentes de información: La Casita, centro de orientación y promoción a la mujer, gestionado por las Hermanas Oblatas y la ONG Médicos del Mundo, a través de su programa específico de atención a la prostitución. Según ésta última organización, en 2009, de las 11.776 atenciones que realizó en Canarias, 668 se realizaron en Santa Cruz. Estos mismos datos reflejan que para ese año el número de casos nuevos atendidos creció, de forma que de las 237 personas vistas por este motivo, 88 procedían de seguimiento y 149 eran nuevas atenciones.
Médicos del Mundo y La Casita coinciden en el análisis de la procedencia de las mujeres prostituidas, de forma que en el caso del centro de las Hermanas Oblatas, el 50% de las mujeres atendidas eran de origen extranjero, de ellas casi el 78% eran latinoamericanas, el 11% de la Unión Europea y el 3,7% norteafricanas. Médicos del Mundo hace especial mención a las mujeres del África subsahariana (16% atendidas en 2009), por las especiales condiciones de riesgo y necesidad que presentan como es la irregularidad, la falta de cobertura sanitaria, así como la alta movilidad que les impide establecer relaciones.
CANARIAS
Con respecto a las mujeres de nacionalidad española que se ven sometidas a esta explotación, el 80% de las atendidas por La Casita es de origen canario y cómo refleja el informe, en este grupo y como efecto de la crisis, se ha incrementado el número de reclutamientos para ejercer la prostitución.
Fuente: Diario de Avisos