Cerco al guachinche. Paco Déniz
La nueva regulación aprobada por el gobierno canario sobre la actividad de los guachinches no se sabe bien a qué responde, si a una presión de los dueños de restaurantes, al gusto refinado de políticos y cortesanos, o a la inercia neoliberal que, en tiempos de crisis, se ceba con los más débiles.















