Sí se puede trabaja por la reducción del uso de plásticos

La organización ecosocialista promueve acciones institucionales y en el ámbito social para afrontar este grave problema ambiental

Sí se puede trabaja por la reducción del uso de plásticos promoviendo acciones en las administraciones públicas donde cuenta con representación institucional y en el ámbito social para afrontar este grave problema ambiental.

En el plano institucional, la organización participa en el impulso de iniciativas para la organización de celebraciones sostenibles orientadas por el objetivo señalado por el lema “Mejor sin plástico”. Así, concejales de Sí se puede han promovido mociones en los ayuntamientos de Vallehermoso y Valle Gran Rey, en La Gomera, y en los de Santa Cruz, Tegueste y Tacoronte a través de los grupos municipales de su organización, así como en San Juan de la Rambla, con el grupo de Asamblea Unificada del Pueblo (AUP)-Sí se puede, y con las confluencias municipalistas de La Laguna (Unid@s Se Puede), La Orotava (Unidas Sí Podemos), Puerto de la Cruz (Asamblea Ciudadana Portuense). Asimismo, una moción en el mismo sentido fue defendida por el concejal vinculado a Sí se puede en el Ayuntamiento de Telde.

De manera general, las propuestas plantean la adopción de medidas por parte de los ayuntamientos dirigidas a promover la reducción del consumo de productos de plástico por parte de la ciudadanía, con especial énfasis en momentos clave, como la celebración de fiestas, y también por parte de las corporaciones a lo largo de su actividad cotidiana.

A juicio de la organización ecosocialista, el papel de los ayuntamientos es clave, “al situarse en la avanzadilla de la aplicación de medidas prácticas, lo que les permite convertirse en un potente agente para extender la conciencia ciudadana; el papel de las ciudades y municipios para reconducir la situación es fundamental, porque son necesarias acciones concretas y cercanas a la ciudadanía, al mismo tiempo que las corporaciones locales pueden convertirse en el motor del cambio que obligue a la adopción de medidas legislativas de mayor calado”, afirma Guzmán Correa, portavoz de Ecología y Medio Ambiente de Sí se puede.

El portavoz de la organización asegura que el consumo de plásticos de un solo uso y su acumulación es un problema colosal, no solo medioambiental, sino también económico. Se trata de un indicativo de un modelo económico insostenible que requiere una transformación profunda de pautas de producción y un cambio definitivo en la conciencia ciudadana que tenga efectos sobre el consumo.


El papel del reciclaje
La organización ecosocialista considera que el reciclaje de plásticos es necesario, pero no suficiente. En cualquier caso, cuestiona las cifras “astronómicas” de reciclaje en Canarias ofrecidas por el Gobierno de Canarias y la entidad Ecoembes, que lo sitúan en niveles del 77 %. Según el Gobierno de Canarias y Ecoembes, esta cifra supera a la media nacional y coloca al Archipiélago entre las comunidades autónomas que mayor incremento han registrado en cuanto a reciclaje de envases de plástico, latas y briks, pero estos datos son del todo inverosímiles y requiere de un inventario independiente no vinculado a los intereses de la industria (http://www.gobiernodecanarias.org/noticias/pts/96511/gobierno-canarias-ecoembes-presentan-campana-recicla-respira-preservar-calidad-aire-traves-reciclaje).

Por ello, Sí se puede considera imperativo mejorar “la pésima gestión” en materia de recogida y reciclaje de productos de plástico, acciones útiles como un factor de transición hacia el objetivo fundamental: “una reducción drástica de la producción y del consumo de plásticos”, apunta Correa.

“Es imprescindible un cambio de paradigma: consumo mesurado, reflexivo y responsable basado en la conciencia medioambiental y, sobre todo, la reducción de la producción y venta de este material, porque el plástico no se degrada. Este material se convierte en pequeñas partículas (microplásticos) que inundan el ambiente, y en especial en nuestros mares, terminan siendo parte de la dieta de organismos planctófagos y, de esta manera, se incorporan a la cadena trófica, bioacumulándose, y terminando en nuestro plato” destaca el portavoz, que tampoco ve recomendables los formatos biodegradables por estar compuestos en un 50 % de plástico.

Sin cambiar el modelo de consumo, cualquier alternativa genera un nuevo problema –insiste Guzmán Correa–, que señala otras medidas para eliminar este material como la apuesta por el comercio local, la disminución de la movilidad y transporte,  la creación de entornos más limpios, además de medidas por parte de las administraciones públicas que penalicen la producción, al gravar el consumo e incentivar económica y socialmente las alternativas sostenibles”.

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